Una abuela decidió comprar un traje de baño. Se fue al centro comercial, tomó algunas bragas y entró en la probadora de medir. Una vez que se había prestado un consultor cortés, se acercó a la probadora y le preguntó:

- ¿Usted va a querer un sujetador?

-Ah, no hay necesidad para esto, cariño, todo se acabe en las bragas...


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!