El doctor comenzó a escribir una receta, pero se dio cuenta de que en lugar del boli tiene un termómetro en la mano. El doctor pensativo:

- ¡Maldita sea! Algún culo me ha robado el bolígrafo.


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!