El final de la jornada de trabajo en un gran banco, la señora de la limpieza tímidamente llama a la puerta del Director:
-Señor Director, yo quiero preguntarle, si es posible que me deje las llaves de la caja acorazada  para poder limpiarla

-Señora María, está loca usted! ¿Cómo le voy a dar esa llave? !Ahí hay un montón de dinero!.
-Vale de acuerdo. Pero usted tiene que saber que estoy aburrida de abrirla con un clip cada vez que voy a limpiarla…


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!