Dos ancianos, marido y mujer, van a restaurante

Dos ancianos, marido y mujer, van a restaurante. El viejecito pide: 

- ¡De primero una sopita y de segundo un bistec a la plancha! 
- ¿Y usted, señora? -pregunta el camarero. 
- Para mí, al revés: ¡bistec a la plancha de primero, y después la sopita! 
- Pero ¿no sería mejor que los dos empezasen por la sopa y después se comiesen bistec?
 Los dos viejecitos sueltan un suspiro y le responden: 
- Sí, claro, pero hemos de hacer turnos... sólo tenemos una dentadura postiza para los dos...

La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!