No vas a encontrar otro igual

Una viuda hecho un dulce casero y decidió llevarlo en el cementerio. A lo largo del camino, sin embargo el dulce se cayo en el suelo. La viuda después se acercó a la tumba de su marido y comenzó a llorar:
- ¡Fue muy bueno, Manuel!
Un sacerdote la ha visto y se acerco a calmarla:
- No llores, mujer, vas a encontrar otro.
La viuda continuó:
- ¡Fue muy dulce, Manuel!
El sacerdote:
- No llores, mujer, vas a encontrar otro.
La viuda:
- ¡Con 4 huevos fue, Manuel!
El sacerdote ha pensado poco y le dicho:
- ¡Llora mujer, no vas a encontrar otro igual!

La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!