Tranquilo con la alma ligera

Te pones tumbado, bebes la cerveza fría y miras un partido. De repente suena el teléfono:

- ¿Has ido de compras? ¿Has recogido el niño de la guardería? ¿Has limpiado? Mañana mi madre viene a visitarnos, no has olvidado ¿no? Hola, ¿por qué estás callado, Sergi?

 Pero tú no eres Sergi, tú  eres Pedro y te pones tranquilo con la alma ligera...


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!