Un hombre llegó a la puerta de un vecino

Un hombre llegó a la puerta de un vecino y la toca. Nadie abre y empezó tocarla mas fuerte. Mientras el perro del vecino se acerca y le dice:

- Hombre, no hay nadie en casa.
El hombre se desploma en el suelo. Después de algún tiempo se despierta viendo el perro a su lado y le dice:

- ¿Qué eres, un perro, no puedes ladrar?
El perro responde:
- Si que puedo ladrar, pero no quería asustarte...


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!