Un zalamero mas

El:

- Cada ves cuando veo su sonrisa tengo gana que venga a mi.
Ella:
- ¡Oh! Un zalamero mas.
El:
- ¡No, soy dentista!


La redacción no se hace responsable de las reacciones de sus lectores tras leer el contenido... Dejamos claro que no les compraremos pañales, ni pastillas para dolores de barriga, ojos ni cabeza!!!